La Peña Flamenca El Quejío vivió anoche una de esas veladas que quedan en la memoria de los aficionados. La última noche de la temporada reunió a un público entregado que llenó por completo la peña, demostrando una vez más la enorme afición y el cariño que despierta el flamenco en nuestra ciudad.
La cita contó con el cante de Belén Vega, la guitarra de Pablo Torija y el baile de Laura Astiz, protagonistas de una noche intensa, emocionante y llena de verdad flamenca. A pesar del mal tiempo de la jornada, la respuesta del público fue extraordinaria y el ambiente resultó magnífico desde el primer compás.
Laura Astiz firmó momentos especialmente brillantes con un baile poderoso y elegante por tarantos y alegrías, arrancando numerosos aplausos y dejando patente su fuerza expresiva sobre el escenario. El recital se completó además con interpretaciones de granadinas, bulerías, soleás y fandangos de Huelva, en un recorrido por distintos palos que mantuvo al público cautivado durante toda la actuación.
Belén Vega emocionó con un cante profundo y lleno de matices, perfectamente acompañado por la guitarra sensible y sólida de Pablo Torija, que sostuvo la noche con gran musicalidad y compás.
La velada concluyó entre felicitaciones y comentarios entusiastas de los asistentes, que abandonaron la peña encantados tras una noche de flamenco auténtico que puso el mejor broche posible a la temporada.
Desde la Peña Flamenca El Quejío queremos agradecer al público su apoyo y fidelidad, así como a los artistas que hacen posibles noches tan especiales como la de ayer.
Os dejamos unas imágenes y vídeos.







